MI SOCORRO VIENE DE DIOS

MI SOCORRO VIENE DE DIOS
MI SOCORRO VIENE DE DIOS

Jehová de los ejércitos ¿Quién como tú? que colocaste límites al mar y ordenaste al sol  y a la luna cuando alumbrar, eres mi socorro mi guía y mi bendición.

Quién si no tu Dios podrá socorrerme ahora cuando lo que soy y lo que tengo no me alcanza para resolver todos los problemas a mi alrededor.

Quién si no tu Señor eres mi refugio y mi fortaleza.

Quién si no tu diestra me puede sustentar, ahora que soy madre, amiga, hija, esposa, sierva, profesional, tantos roles en un solo ser que ya no puede más.

Oh Dios de mi justicia sálvame ahora tu que eres mi hacedor, dame la sabiduría que necesito para continuar. Dame la fortaleza necesaria para soportar los embates que vivo en mi humanidad. Es el clamor de un alma que en tu palabra encuentra paz pues tu dijiste, que lumbrera es a mis pies tu palabra y que ella misma me alimentará pues no sólo de pan vivirá el hombre sino de todo lo que sale de la boca de Jehová.

Mas Jehová ha redimido mi alma de la angustia, se ha convertido en mi refugio, mi gozo y mi paz. El estar en tu presencia renueva mi ser, alabarte oxigena mi alma, eres medicina a cada uno de mis males, eres bálsamo de amor a mis heridas.

Pues sé que las aflicciones del presente no se comparan con la gloria venidera, por cada aflicción doy una alabanza, por cada golpe un grito de júbilo, por cada rechazo te abrazo en mi oración, por cada cosa que no puedo cambiar escudriño tu palabra y con el poder de tu Santo Espíritu mi mente se renueva.

Veo que todas las cosas ayudan para bien a los que creemos en Jehová, por cada necesidad elevo un clamor y tu respondes mi Señor, no siempre como lo espero si no conforme a tu voluntad, mi confianza en ti ha hecho real en mi lo que dijo el apóstol Pablo:

2 Corintios 4:8-9 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

8 que estamos atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, más no desesperados;

9 perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos;

Porque tú eres mi sustento y mi fortaleza Señor, bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios.

ORACIÓN

Eterno y poderoso Dios, gracias porque en ti encuentro paz, y aunque no siempre respondes conforme a mi humanidad lo haces de acuerdo a tu divinidad. Tu respuesta es tan sobrenatural siempre Señor, que aunque mi mente en ocasiones no la pueda entender mi espíritu encuentra paz.

Oh mi Dios que privilegio tan grande es poder orar, al Rey de reyes y Señor de señores sabiendo que siempre responderá; Padre te amo y bendigo tu nombre porque teniéndote a ti encuentro la plenitud de mi vida.  Añades lo que falta, eliminas lo que daña, y tienes control de todo lo que se pueda presentar.

Mi alma te alaba, mi ser bendice tu Santo y poderoso nombre, pues eres alfa y omega, principio y final, lo que tu estableces se hace y nada ni nadie lo puede cambiar: Gracias rey de gloria, en el nombre poderoso de Jesús.

AMEN.

MI SOCORRO VIENE DE TI

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